Este cojín debe tener más de 10 años. Fue la segunda o tercera cosa que hice cuando empecé con el patchwork. Me tenían que enseñar a hacer aplicaciones así que busqué un dibujo para poder hacerlas todas a la vez. Por casualidad llegó a mis manos este patrón y como hacía poco que mis padres estrenaban una casita en un pueblo de Toledo lo hice para su nuevo hogar.
En una de mis últimas visitas, buscando por los armarios de mi madre prendas tejidas por ella, vi que tenían el cojín sobre la cómoda. Así que le hice unas fotos. La verdad es que me pasa algo raro con este dibujo, disfruté tanto haciéndolo que aún con el tiempo que ha pasado me sigue gustando mucho y no me canso de verlo.



